viernes 27 de noviembre de 2009

EL PRÓXIMO MARTES PRIMERO DE DICIEMBRE EN GUAPACHOZA NOS REUNIMOS COMO GRR

El proximo martes primero de Diciembre a partir de las 17 horas y hasta las 2030 hs. nos encontraremos nuevamente en el Centro Cultural Guapachoza, en el barrio de Abasto de la ciudad de BA, calle Jean Jaurés 715, a dos cuadras de la Avenida Corrientes. Los temas a debatir serán los del cambio climático, a propósito de la Reunion Cumbre en Copenhague, reunión en la que participaremos varios compañeros del GRR y otros amigos nuestros de Europa, la necesidad de definir en esa reunión y particularmente en el Klimaforum, un encuentro simultáneo y paralelo a la cumbre de los movimientos ecologistas, una postura sobre el Descrecimiento desde nuestros propios intereses y cultura,y otros temas que podrian añadirse y que surjan del interés de los participantes. Los esperamos.

lunes 23 de noviembre de 2009

PRODUCCIÓN DE CARNES A CORRAL Y QUEBRANTO DE LOS CRIADORES… OTRAS CONSECUENCIAS DEL ACTUAL MODELO DE AGRICULTURA INDUSTRIAL.

La intensificación de la agricultura ocurrida en nuestro país en la última década ha expulsado a las pasturas del mapa productivo de la Pampa Húmeda. La agricultura continua, permitida por la siembra directa y estimulada por los menores riesgos y mayor rentabilidad de la producción de soja, no deja lugar para la siembra de pasturas ni para la ganadería pastoril. Las pasturas, que tradicionalmente se realizaban luego de un ciclo agrícola de 4 o 5 años, constituían la base forrajera para la conversión de un ternero en una vaquillona o novillo y por esta razón la carne para consumo era carne pastoril. En el año 2001, en pleno proceso de intensificación agrícola, todavía se engordaba a pasto el 90% de los animales faenados.

En la actualidad, aunque hay gran variación entre los datos disponibles, las distintas estimaciones ubican entre el 48 y el 75 % la proporción del mercado de la carne proveniente de engorde a corral, comúnmente conocida como de feedlots. Como en la faena se incluyen categorías que no son para el mercado interno, tales como los animales para exportación, puede calcularse, que la carne para nuestro consumo directo es del 65 al 90% de animales que vienen de corrales de engorde. Ahora bien, en las ciudades medianas y grandes, donde la comercialización está concentrada en hipermercados y carnicerías integradas, y aún en las carnicerías de barrios, estas proporciones son aún mayores, prácticamente el 100% en la ciudad de La Plata.

La ecuación económica de un novillo engordado a corral da una pérdida de 200$ por animal. Es evidente que la actividad no se sostendría sin los subsidios otorgados por el estado, cuyo monto promedio es de 240$ por animal, alcanzando en algunos momentos los 300$ por animal. El sistema de subsidios comenzó en el año 2007 y en poco tiempo ha concentrado el negocio en pocas manos, ya que excluyó del engorde a más de 100.000 productores, concentrándolo en 750 empresas, de las cuales sólo 20 empresas1 recibe el 45% de los subsidios. La gran mayoría de estas empresas son frigoríficos y carnicerías integradas. Actualmente, entre otros motivos por los casos de corrupción recientemente conocidos, el pago de subsidios está muy atrasado. Probablemente esto concentre aún más el engorde de terneros en encierre, ya que sólo los que puedan compensar las pérdidas o demoras en el pago con un aumento del precio de venta al público (frigoríficos o cadenas comerciales) podrán sostenerse.

Como sucede en un mercado monopólico, la concentración de la demanda de terneros por parte de los corrales de engorde ha disminuido su precio. La relación de precios histórica entre el precio del kilo vivo de ternero (producto del criador) y el precio del kilo vivo de novillo (producto del invernador o del corral de engorde) ha sido en promedio un 10% superior para el ternero. En la actualidad, la concentración de la demanda ha invertido la relación histórica de precios, disminuyendo los precios del ternero a un 15% por debajo del precio del novillo. Por lo tanto, el productor de terneros o criador, ha disminuido la baja rentabilidad histórica del sector, llegando en muchos casos a situaciones de real quebranto. Esto ha conducido a que muchos productores salgan de la actividad.

El 90% de los criadores posee menos de 500 vacas. Los que tienen posibilidades de hacer agricultura sostienen la producción con el subsidio interno proveniente de la rentabilidad de los propios cultivos. Si bien los criadores también reciben un subsidio del Estado, la desproporción entre éste y el que reciben los corrales de engorde es escandalosa: la compensación al corral de engorde es en promedio 240$ por novillo por 3 meses de engorde, sin límite en el número de animales, mientras que la compensación a los criadores es en promedio 36$ por ternero producido en 15 a 17 meses, con límite en 300 vacas (se paga 60$ los primeros 100 animales, 30$ entre 101 y 200 animales y 20$ entre 201 y 300 animales).

Un dato que pone en evidencia la difícil situación de la actividad de cría, es la reducción de existencias de vacas producido en los últimos dos años. De la caída más pronunciada de que se tenga memoria (se pasó de 58,2 millones de cabezas en el año 2007 a 53,8 millones en el año 2009), prácticamente 3,5 millones corresponden a vacas. Los pronósticos indican no obstante, que el rodeo ganadero, continuará bajando con igual intensidad el año próximo (se espera una reducción de 3 a 4 millones de cabezas entre 2009 y 2010). Otro dato elocuente es que, se faenan animales más jóvenes y más hembras. El resultado de la venta de terneras y vaquillonas es el envejecimiento del rodeo de cría, causado por la falta de reposición. La reducción de la existencia de vacas y el envejecimiento de los rodeos, trae como consecuencia la disminución en la oferta de terneros. Por esta razón, hace rato que se viene pronosticando una recuperación de los precios del ternero. Sin embargo, los precios continúan bajos, poniendo en evidencia la alta concentración de la demanda por parte de los corrales de engorde y la existencia de políticas de Estado tendientes a beneficiar la agriculturización en desmedro de la ganadería. La menor oferta de terneros está disminuyendo a su vez la oferta de novillos, que por supuesto en este caso, se reflejará en aumentos de los precios de la carne al público.

La carne proveniente de corrales de engorde tiene menor valor nutritivo que la carne producida en condiciones de pastoreo. Está comprobado mediante numerosos trabajos (la mayoría llevados a cabo por técnicos de INTA) que la carne de vacunos producidos a pasto (o con bajos niveles de suplementación con granos) tiene menor contenido de colesterol y de grasa intramuscular (entre 1,5 y 3%) y saturada que aquellos que son engordados a corral con concentrados. Los niveles de colesterol de la carne pastoril se ubican por debajo de los 50 miligramos por cada 100 gramos de carne, lejos del límite de 300 miligramos diarios recomendados, poniendo en evidencia que es un alimento sano. También se encontró que la carne que se obtiene en los sistemas de alimentación a pasto cuenta con otras propiedades beneficiosas para la salud humana, tal como mayor contenido de antioxidantes naturales y de ácidos grasos Omega 3. En cambio, en los animales engordados en corrales de encierre, los niveles de colesterol son mucho más elevados, el contenido de ácido Omega 3 inferior y la relación Omega 6/Omega 3 mas desfavorable.

El sistema de engorde a corral obliga al uso de mayor cantidad de vacunas y suplementos dietarios que el engorde a campo. La mayor dependencia de vacunas se basa en que el confinamiento y la falta de bienestar animal predisponen a una mayor incidencia de enfermedades. Los suplementos dietarios tienen como objetivo acelerar el proceso de engorde y evitar desórdenes alimenticios. Un suplemento de uso imprescindible, debido al elevado consumo de granos en la alimentación a corral, es la monensina. Este antibiótico, que mejora la conversión alimenticia al alterar la composición de la microflora y micro fauna del rumen, ha sido prohibido en la Unión Europea desde el año 2006 como parte de una estrategia global de minimizar el desarrollo de bacterias resistentes a los antibióticos. Otros suplementos son los anabólicos, cuyo uso está prohibido por el SENASA desde el año 2004, aunque los deficientes sistemas de control de nuestro país no impiden su utilización. También se utilizan para la alimentación de los animales residuos de la producción intensiva de pollos (cama de pollos), ricos en antibióticos y otras sustancias, cuyo uso está prohibido en Brasil desde el año 2001. Un problema adicional, recientemente descubierto por científicos australianos, es la contaminación de la piel de animales provenientes de corrales de engorde con Escherichia coli, que puede causar infecciones muy severas. Las consecuencias sobre la salud humana de consumir carne producida en estas condiciones son impredecibles

Un capítulo aparte son los problemas ambientales provocados por el confinamiento de muchos animales en superficies reducidas. El mayor riesgo ambiental lo constituye la contaminación localizada de suelos y aguas, tanto subterráneas como superficiales, resultado de la acumulación de deyecciones y movimiento de efluentes. Para entender la magnitud del problema hay que tener en cuenta que cada animal de 300 kilos produce por día 2 kilos diarios de residuos sólidos (entre materia fecal y orina). Como los animales absorben una pequeña porción de los nutrientes que ingieren, excretan el 90% y el 70% del Fósforo y el Nitrógeno que consumen. Por eso cuando pastorean a campo, el reciclado de los nutrientes (los animales los devuelven al suelo y son reutilizados por las plantas) significa un uso conservador de los mismos. Las grandes cantidades de residuos orgánicos producidos en el engorde a corral, tanto por el irregular descarte en cunetas y canales como por las filtraciones que se producen en los suelos, pueden contaminar napas de agua y provocar la pérdida de diversidad de ecosistemas acuáticos como lagunas. Otros problemas son los residuos de drogas veterinarias de alta persistencia y el aporte de patógenos trasmitidos a las personas a través del agua. Todos estos riesgos son mayores en áreas húmedas, con temperaturas altas, con napas poco profundas y cercanas a cursos de agua. La acumulación de excretas, de alimentos y animales en lugares reducidos libera gases y vapores que contaminan el aire con olores desagradables.

Otro aspecto ambiental es la emisión de gases de efecto invernadero generado en todo el proceso por los corrales de engorde. Para hacer un análisis global de este problema debe considerarse que la producción intensiva de carne está basada en la utilización de una gran cantidad de insumos que utilizaron energía fósil para ser obtenidos (granos, fertilizantes, alimentos balanceados) y utiliza maquinaria y combustibles para su suministro. Por lo tanto, es una fuente importante de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, a los que debe sumarse la emisión de óxido nitroso (N2O) proveniente de los fertilizantes nitrogenados utilizados en la obtención de granos. También deben considerarse las emisiones directas, fundamentalmente de metano (CH4), que tienen dos orígenes: la actividad ruminal de los bovinos y la degradación anaeróbica del estiércol. Si bien el metano liberado por el rumen por kilo de carne producido en corral de engorde, es inferior que en los sistemas pastoriles debido a la dieta de maíz y concentrados con el agregado de la monensina y a la menor duración del engorde, la emisión de gases desde el suelo, producto de la degradación del estiércol, es superior en los corrales de engorde.

(1) Algunas de las empresas que más dinero han recibido de los subsidios estatales: frigorífico Arre Beef S.A., Dovales S.A., Explotación de campos y montes del Río Bermejo, Hector Clemente Riboldi, Miguel Rohrer, Taisa S.A., Combers S.A., Transcom S.A., Sol de Septiembre S.A. Cactus Argentina (sociedad entre la estadounidense Cactus y Cresud).

GRR Grupo de Reflexión Rural
23 de Noviembre de 2009

EDITORIAL DEL DOMINGO 22 DE NOVIEMBRE DE 2009

Los desordenes climáticos resultan actualmente tan, pero tan evidentes, que sorprende la insensibilidad y el silencio de los presuntos responsables y la banalidad de los muchos intelectuales, que les montan las escenografías de los actuales conflictos distractivos de la política argentina. Mientras los ecosistemas se desploman, los suelos se vuelan, las napas se secan, mientras los bosques y los montes se convierten en cenizas, ellos continúan en sus luchas tribales, sumergidos en mezquinos proyectos de poder. Donde no falta el agua, el agua sobra. La ganadería argentina es una fauna en extinción y donde no muere por la sequía como en Patagones, muere ahogada como en las islas del Paraná o es enviada a la matanza, por razones de inviabilidad económica, como tantos vientres de la mejor lechería de tambo, buena genética que constituye parte importante de la carne que se consume en el mercado interno. La catástrofe climática, empujada en buena medida por un modelo productivo insensato, golpea nuestra conciencia mientras los decisores y los intelectuales duermen, duermen como aquel presidente al que llamaban a la puerta los familiares desesperados, para pedirle la conmutación de una condena a muerte. Los intelectuales duermen o divagan como nuestro amigo Jorge Coscia sobre cómo profundizar el proyecto nacional… Qué proyecto nacional, nos preguntamos? Se refieren acaso al proyecto de la Barrick y de otras mineras en el prolongado país binacional que se les ha concedido? O acaso al de Monsanto y Syngenta, en la inmensa República Unida de la Soja que las empresas asumen como propia? Acaso al proyecto del paisano Elsztain y CRESUD en Pascua Lama o acaso en Veladero, en los infinitos campos desmontados de la provincia de Salta, que, se calcula quedará sin árboles en pocos años más… Tal vez, al proyecto de Benetton en los considerables campos de la Patagonia, campos que anticipan con sus pinares infinitos los nuevos agronegocios forestales que se nos proponen en el mercado de bonos de carbono?

Recupero párrafos de un documento que presentáramos ante la Cancillería argentina en el transcurso del año 2004. Decíamos en ese documento con el mayor respeto por las investiduras y esforzándonos por ser comprendidos, que… “Apreciamos la difícil situación que el gobierno de Argentina enfrenta con respecto al nivel de OMG actualmente bajo cultivo. También somos concientes de las legítimas inquietudes que gran cantidad de argentinos comparten relativas a la agricultura MG, las que abarcan, para nombrar unas pocas: el incremento de la migración rural-urbana; la pérdida de diversidad agrícola, inclusive de la industria láctea; la dependencia incrementada de comestibles importados del exterior; la destrucción de los bosques nativos; las inundaciones repentinas; y la dependencia de muchos de la soja MG distribuida gratuitamente a través del Programa Soja Solidaria”. Lo decíamos en el año 2004, pasaron cinco años y la situación que, entonces anticipábamos, ha devenido en una verdadera pesadilla…

En las últimas semanas, nuevamente pensamos en poder presentarle a ese Ministerio, nuestras preocupaciones. Los escenarios que no pudimos llegar a exponer debido a los hechos de Honduras que ocuparon a nuestro Canciller Jorge Taiana, referían a la terrible situación del campesinado Paraguayo, situación que se agudizara, luego de los acuerdos de Lugo con Lula en torno a los beneficios de Yaciretá, y a la situación de impunidad de que disfrutan desde ese momento los sojeros brasileños en tierras paraguayas. Las calles de Asunción se han llenado de familias guaraníes expulsadas de sus tierras ancestrales, debido, fundamentalmente, a las fumigaciones y a los grupos de tareas al servicio de los sojeros, y queríamos exponer que, a nuestro criterio, la situación en el país hermano nos comprometía. Como en una parábola trágica comenzada con las bolsas blancas de semilla transgénica de soja que cruzaron ilegalmente la frontera paraguaya desde la Argentina, esos innumerables desarraigados del campo paraguayo terminarían indefectiblemente en nuestros conurbanos. Deseábamos recordarle además, al Canciller, que teníamos una deuda histórica con el pueblo hermano y que no debíamos abandonar al presidente paraguayo, a su carencia de recursos, y dejar que se convirtiera en el patio trasero de Brasil… Suponíamos que, todo esto, los decisores no lo sabían o que, acaso no lo comprendían, suficientemente... Pues, nos equivocamos. Hemos sabido que referentes políticos manejan la información reservada, que en los próximos años, más de un millón y medio de paraguayos llegarán al Gran Buenos Aires. Nos preguntamos entonces, qué piensan hacer al respecto, ya que no fueron capaces de intervenir en las causas del despoblamiento del campo paraguayo, ni se han atrevido a respaldar al actual gobierno para que sostenga una política frente a la invasión de los sojeros brasiguayos, quisiéramos que, al menos, sean capaces de precaverse y de planificar cómo asimilar sus consecuencias poblacionales en un conurbano siempre al borde del colapso.

Lamentablemente, y desde hace bastante tiempo, el ejercicio de la política ha devenido en meros juegos de poder y en especulaciones mezquinas, en que los protagonistas parecieran ilusionados con su probable vida eterna... Los cargos políticos se han resignificado como eventuales aguantaderos ante probables imputaciones y como un espacio corporativo además, en el que, una vez que se entra, se permanece indefinidamente. El principal reciclaje que se conoce y se practica en nuestro país no es de esa manera, el de los residuos domiciliarios, sino el del ejercicio de la política y de los cargos funcionariales que le son propios, en todo lo demás continúa vigente la práctica de los vertederos o de los enterramientos. Si alguno lo duda que se consulte al respecto, al ingeniero Atilio Savino que fuera secretario de ambiente y desarrollo sustentable y que continúa ocupándose del tema, y de manera desprendida, para que los argentinos suficientemente despreocupados de los cambios climáticos, podamos continuar desentendiéndonos de nuestros deshechos. La verdad, es que si alguna vez se luchó por el poder, hoy en realidad, se lucha solamente por hacer como que se tiene el poder, en realidad está sobrentendido que el poder lo tienen las grandes empresas y corporaciones, y que de lo que se trata es, en todo caso, de administrar los aparatos e instituciones del Estado para beneficio de las propias camarillas.

Frente a estos escenarios y porque somos optimistas, y especialmente optimistas de la voluntad, somos muchos y cada vez más, los que tratamos de repensar el país de los argentinos y trabajamos para provocar un salto en la conciencia que se refleje como un necesario desafío emancipatorio. Muchos de los intelectuales progresistas mientras tanto, han construido un enrevesado tinglado de medias verdades, en que proliferan viejos cucos resucitados, pero esos relatos no tienen larga vida, son discursos que se les han gastado y envejecido en contacto con la realidad y bajo el examen de los acontecimientos, que no han hecho sino desmentirlos y ridiculizarlos. Escuchar todavía a esos intelectuales, continuar refiriéndose al clima destituyente y a la 125 nos da pena y nos produce un profundo rechazo, han descendido a los niveles más miserables del pensamiento político, que son los niveles en que, de lo que se trata, es tan solo de justificar un salario o cultivar una excusa para su irremediable mediocridad.

La política en la Argentina, ha devenido un juego de poderes y de negocios, pero también un sistema de escuchas telefónicas que permitirían conocer con anticipación las movidas del adversario. Lo que ayer fuera impensable hoy es un hecho aterradoramente cotidiano y naturalizado. Es probablemente, el anticipo de un final anunciado, un final en que como alguien enseñaba, el pescado comienza siempre pudriéndose por la cabeza…. Es el final de una época y probablemente el inicio de otra. La política se ha exiliado del campo de la política y ha germinado y fructificado en otros campos, campos que son también políticos, aunque no tengan la legalidad que la política tradicional se adjudica pretenciosamente a sí misma. Estos territorios de destierro de la política, que son también políticos, tienen en cambio la legitimidad de los grandes respaldos y la fuerza de un crecimiento colectivo en que podemos esperanzarnos con recuperar alguna vez, la política como acto de servicio y la democracia como ejercicio de la participación y de la voluntad popular, pero ahora, en función de un proyecto nacional que a todos pueda volver a enamorarnos. Cuando priman por doquier, militancias rentadas que han confundido los sueños emancipatorios con el ejercicio de la más descarnada contención social, estamos tratando en cuanto lugar nos es posible alcanzar con la palabra y con el gesto, que se vuelva a discutir sobre los grandes temas, que se recuperen los grande temas que fueron en otra época patrimonio de la política, que se discuta sobre cómo cambiar el mundo, aunque ello parezca un despropósito en medio de la dependencia global y el coloniaje de las corporaciones, porque pensamos que si de nuevo volvemos a debatir sobre cómo cambiar el mundo, volveríamos, igualmente, a creer en nosotros y en nuestra fuerza, no importa el salario humillante que recibamos o el paquete de alimentos con que nos premian las obediencias debidas, y recuperaríamos la autoestima que nos arruinaron gradualmente y tal vez recuperemos las rebeldías que tuvimos y que caracterizaron a este pueblo que no merece comer como perro faldero, de la mano de punteros, malandrines y conversos.

Estamos a pocos días de la Cumbre de Dinamarca sobre Cambios Climáticos en que el mundo y sus gobiernos se enfrentarán con debates nuevos sobre el destino del Planeta. Aún no queda claro cuál será la postura de nuestra delegación, más allá de continuar justificando un modelo de agricultura industrial con transgénicos y enorme dependencia a combustibles fósiles, corrales de engorde para la ganadería con su emisión de gases de metano a la atmósfera, deforestación y basureros a cielo abierto, minería con destrucción de glaciares e inmensos diques de cola con cianuro, y ahora, también, reforestación con especies exóticas en reemplazo de las pasturas y de los montes y selvas naturales que tuvimos. Confundido por las ingenierías financieras y lo nuevos negocios verdes que se nos prometen, vamos a perder probablemente, una nueva oportunidad de preguntarnos qué país queremos los argentinos y bajo la oportunidad que la crisis planetaria nos brinda, tener la posibilidad de comenzar un nuevo camino y ensayar modelos productivos más amigables con la Naturaleza y más respetuosos de los recursos y bienes comunes, que requerirán para vivir en este país los argentinos de las próximas generaciones, nuestros descendientes, a cuyo futuro estamos hipotecando de manera miserable. No lo permitamos. Hagamos algo para que la indiferencia y la desidia no nos hagan perder esa nueva oportunidad que nos concede la crisis ecológica. Nos merecemos otra Argentina, somos un país colonizado por las corporaciones, pretendemos volver a ser un país con Soberanía alimentaria y con Justicia Social.

lunes 16 de noviembre de 2009

EDITORIAL DEL DOMINGO 15 DE NOVIEMBRE DE 2009

Es tal el grado de desertificación y de voladuras de suelos en el cercano partido de Patagones, al sur de la Provincia de Buenos Aires, que organismos internacionales comparan la situación que allí se vive con el desierto del Sahara en el continente africano. Sabemos además, del extremo e irreversible deterioro de la región, por informes del INTA, institución que mientras muchos la imaginan como médico de familia, ella parece actuar tan solo como médico forense. En la provincia del Chaco, los médanos de arena se mueven actualmente sobre superficies en que antes existieron bosques de maderas duras tan cerrados que se lo denominó: el Impenetrable, y las escenas que registran los fotógrafos de la población subsistente, es aún peor y más dramática, que la de los campos de exterminio de la segunda guerra mundial. Mientras millones de litros de agua son consumidos y contaminados por las empresas mineras, buena parte de las poblaciones argentinas carecen del agua suficiente, tanto para ellas como para sus animales y huertos. Por otra parte, los incendios de montes, generalmente provocados por los mismos plantadores de soja o por quienes van detrás de negocios inmobiliarios, se multiplican en las provincias centrales, desde Jujuy a Salta y desde San Luis a Córdoba… cientos de focos de fuego consumen miles de hectáreas de monte que, son sacrificadas en el altar de los Agronegocios. Mientras tanto, en Mar del Plata, uno de los principales centros turísticos de la Argentina, se hace público que todos los balnearios tienen sus aguas profundamente contaminadas por las aguas servidas de la ciudad y por los deshechos de las fábricas de harinas de pescado…

La catástrofe ecológica que amenaza al planeta no es una imagen que a los argentinos nos sea lejana o ajena, basta leer los diarios cada mañana o encender la televisión y registrar las noticias que tienen relación con el ambiente. La catástrofe ecológica está ya entre nosotros. El aluvión de barro y de troncos sobre Tartagal ocurrió hace pocas semanas, luego del escándalo mediático sabemos por los reporteros que todo permanece igual, tan solo que muchos se marcharon y que el que fuera Intendente ha sido reemplazado para que pueda continuar con su intensa actividad maderera… En el litoral, pasamos sin pausa de los incendios de islas a las inundaciones que ponen en peligro de muerte a centenares de miles de cabezas… somos un país tan rico que pareciera podemos permitirnos con indiferencia, que trescientos mil vacunos se ahoguen con las crecidas de los ríos. Los funcionarios calculan que el año anterior se perdieron seiscientas mil cabezas… de manera que no estamos peor sino que progresamos… nos lo expresan con la frialdad de las cifras y de los informes oficiales cargados de absoluto desinterés, tanto por los frutos del trabajo del hombre, como por la biodiversidad, por la felicidad y el bienestar de la gente.

Uno de esos funcionarios a los que recordamos por su pésima gestión, si hasta le hicimos un escrache en repudio cortando la calle San Martín y ridiculizándolo con carteles y disfrazados, fue el ingeniero Atilio Savino, quien fuera gerente del CEAMSE durante varios años y que en septiembre del 2003 fuera nombrado por el Ministro de Salud Ginés González García, como titular de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo sustentable. Bien, el Ingeniero Savino ahora recorre el país promocionando vertederos de basura con la tecnología europea de empresas del sector, a las que representaría. El que fuera el superior responsable de medio ambiente del estado argentino, hoy paradójicamente, y nos llaman desde la provincia de Córdoba para denunciar sus manejos, es lobista de empresas enterradores de basura. Nos preguntamos si acaso no lo fue, asimismo, en aquellos tiempos en que asumió como la mayor autoridad ambiental de la Nación. Pareciera que los argentinos, nos hemos acostumbrado al escarnio cotidiano y a la burla que una dirigencia sin mayores escrúpulos hace de nosotros y de nuestras instituciones.

Hace unos días consultaba a un amigo por otra extraña funcionaria, en este caso a cargo, no mucho tiempo atrás, del área de Medio ambiente del Ministerio de Relaciones Exteriores. Escuchando en una oportunidad alguna cosa que aseveré sobre la soja transgénica, me manifestó su sorpresa pues, me dijo: “estaba convencida que los transgénicos son buenos para la salud”… en otra oportunidad en que expresábamos nuestra preocupación por la posición argentina en la Convención de Biodiversidad sobre los árboles transgénicos, nos dijo que no debíamos preocuparnos, pues nuestro país se mantenía firme y comprometido en la moratoria internacional respecto a los árboles transgénicos. Le preguntamos entonces que, si así era, cómo es que la entonces Secretaría de Agricultura a cargo del Ingeniero Cheppi, ahora también con un alto cargo en la cancillería, como es que esa Secretaría, acababa de liberar dos variedades de naranjos modificados genéticamente para resistencia a hongos… Luego de cavilarlo un momento, la Embajadora nos respondió que, seguramente en la Secretaría de agricultura pensarían que los naranjos no son árboles. Como se sabe, los árboles son aquellas cosas que se cortan para hacer madera o pasta de papel, no esas otras cosas que dan fruta… Esa funcionaria ahora es Embajadora argentina ante un importante país europeo…

Ignorancia de sus propios deberes como funcionarios, falta de vocación por el ejercicio de la política que no sea el de medrar con los intereses públicos, renuencia a todo cambio, complicidad con las empresas, nepotismo y favoritismo extremo, obediencia debida y ausencia de todo espíritu crítico, incomprensión de las nuevas situaciones que configuran la globalización y el poder transnacional, parecieran ser algunos de los elementos más destacables que privilegian el currículo de quienes ocupan el ejercicio de la función de Estado. Lo paradójico es que muchos de ellos, no demasiados años atrás, nos corrieron por izquierda, que llegaron a la política con su soberbia de clase y con pretendidos conocimientos acerca de la inexorabilidad de las leyes que determinaban las luchas sociales, a enseñar en los movimientos populares tal como llegan los predicadores a tierras de evangelización... Somos la resultante de aquellas tragedias argentinas que generaron fuerzas que ya ni siquiera existen como tales. El proceso que desataron se las ha fagocitado a ellas mismas, y pienso en aquellas Fuerzas Armadas y en aquella oligarquía que iniciaron en el 51 un proceso contrarrevolucionario de inmenso odio hacia todo lo popular, que se aliaron abiertamente con poderes extranjeros, que fueron capaces de bombardear como en el 55 una ciudad abierta y una plaza llena de pueblo, que poco después amenazaron con volar las destilerías de La Plata y Ensenada, con todos sus barrios populares aledaños, y desde la segura distancia de sus barcos de guerra que el propio pueblo les pagaba. Y fueron represores y asaltantes de sindicatos, fueron políticos de la Junta consultiva y hacedores del infame decreto 4161, fueron el coloniaje del Plan Prebish y fueron la CEPAL y esa nidada progre al servicio del Imperio, fueron los que anularon la Constitución del 49 y nos dejaron virtualmente inermes frente a los actuales desafíos…. Se reciclaron más tarde en un progresismo desarrollista que confundió y continúa confundiendo y enamorando a muchos, muchos que equivocan la laica y la libre o la crisis del campo, con las antinomias propias de un país que necesita prioritariamente escapar del modelo neocolonial y emanciparse.

Los hijos de aquella generación comprometida con la Revolución Libertadora, muchos de los cuales mamaron la violencia desde la cuna, fueron en gran medida los que llevaron adelante más tarde, los procesos revolucionarios en los años setenta. La irrupción de la juventud estudiantil en esos años y su incorporación masiva al peronismo, ayudaron a crear una situación de absoluta excepcionalidad en las posibilidades revolucionarias o al menos en las certezas generalizadas de que las mayores utopías podían llegar a materializarse. Esto último importa y mucho, porque más allá de las frustraciones, más allá de cómo la lucha por el poder sacrificó al conjunto y de cómo se extraviaron las posibilidades de hacer entre todos un país distinto, es evidente que buena parte de una generación que está hoy en cargos de poder o que por su edad ocupa lugares dirigenciales en diversas instituciones, experimenta el sentimiento de haber “hecho” la revolución, quiero decir que sienten que los cambios revolucionarios son cosa del pasado, que fueron algo que ya fue, que ahora es el momento de la gestión y cuando mucho del gobierno. En el mejor de los casos, cuando dialogamos con esa generación con un vino de por medio, aun con aquellos que por diversos motivos se sienten marginados, no demoran en confesar que aquellos años y más allá de las tragedias y de los horrores que generaron, fueron por lejos, sus años más felices.

Cuando en medio de multitudes que ganan las calles y reclaman un cambio revolucionario y en especial en medio de un empoderamiento generalizado de la juventud, se tienen quince o dieciséis años y se es parte de una orga militarizada que te entrega una pistola 45 con su carga completa y las instrucciones para que combatas en caso necesario hasta la última bala, que te haces cargo de esa arma como en un sacramento y que luego la ocultas en el depósito del baño de servicio de la casa de tus padres, cuidando que ellos no sospechen lo que haces, y buscando la complicidad de tus hermanos menores a los que impresionas y lideras tanto como otros mayores te impresionan y te lideran… Cuál es tu idea de revolución y de transformación del país, me pregunto, volver al IAPI y a la Constitución del 49 o tener la pistola con su carga en el baño y soñar con un combate revolucionario como el del Che y los grandes héroes del santoral de época? Pero han pasado los años, ya no tienes dieciséis años, ahora eres un sesentón… sobreviviste al horror de la represión y a la matanza que, en medio de la estudiantina, nunca habías imaginado llegaría, ahora tienes la edad que tus padres y tus abuelos tenían en aquellos años, sientes que la revolución fue una etapa en tu vida, la más importante, que los sueños fueron eso… sueños, pero no obstante, una buena parte de tu vida, vive en función de los recuerdos y cuando rememoras, aún experimentas aquella adrenalina y la alegría de las marchas y de los cartelones negros. Tus hijos no ocultan pistolas en el baño, sino porros, ahora eres funcionario y tienes un auto con chofer en la puerta que te espera, estás a cargo de empresas, tienes paquetes de acciones a tu nombre, no te interesa demasiado cómo te llegan esos papeles, porque confías en los antiguos camaradas. Las cofradías de amigos y de combatientes pasaron gradualmente a convertirse en banda de negocios, haces política con ellos, los negocios y la política han devenido una misma cosa, extraviaste en la memoria el momento en que se combinaron los antiguos discursos y el hablar en serio de las cosas concretas… Tal vez fue en un restaurante de las Cañitas donde cada botella de vino vale lo que el sueldo mezquino de un desocupado, quizá en un bar de New York o en un hotel de Tel Aviv donde conversaste con empresarios internacionales, tal vez con Soros, al que interesaste en los importantes negocios que pueden hacerse en la Argentina...

Pobre pibe que ocultabas la pistola en el baño de tu viejo, hoy no solo te viniste viejo, sino que, aunque vayas a Cuba cada verano, estás tan lejos de Vallegrande como de las tumbas NN del cementerio de Avellaneda, donde quedaron muchos de tus compañeros, tan lejos del peronismo del que todavía hablas con suficiencia y con cinismo, como de las huertas orgásmicas de algunos de tus hijos adolescentes con rastas y con ritmo roquero. La pasión por el poder todavía te ciega como en los años setenta, pero ahora amenaza con hacerte estallar el corazón o la próstata. Te estas muriendo, hermano, y te estas muriendo no solo como un renegado de tu historia, sino también como un contaminador y un ecocida…

domingo 1 de noviembre de 2009

El GRR frente al Congreso Forestal Mundial

Frente al Congreso Forestal Mundial (CFM) nos hemos convocado desde el GRR, en defensa del monte, del bosque y de la selva. Nos hemos convocado para tomar conciencia de las nuevas amenazas y volcarlas en el papel. Nos hemos reunido asimismo para evaluar nuestros actuales ecosistemas devastados o en estado de extremo peligro y para reflexionar en relación a la profundización de la carrera extractiva a escala mundial que también especula con nuestro territorio. Esta vez, se nos propone la forestación industrial en gran escala, un proyecto comercial que no dudamos en visualizar como una firme continuidad de las peores prácticas y agresiones a la Naturaleza y a las poblaciones, que hemos sufrido hasta el momento. Aún más todavía, pensamos que los agronegocios forestales nos proponen monocultivos, tanto o más peligrosos que los de soja.

En las relaciones neocoloniales que las Corporaciones Transnacionales y el capitalismo globalizado establecen con nuestros países, intentan reemplazar los valores de la vida por ecuaciones contables. De esa manera, se imponen criterios de crecimiento y de escala, donde se rinde culto a las tecnologías y al progreso, extraviándose totalmente, junto a toda promesa de justicia, el objetivo de procurar el buen vivir de nuestros pueblos. El resultado político de estas sumisiones de las dirigencias a los criterios del poder globalizado y a las nuevas dependencias nacionales, son la generalizada pérdida de identidad y una extendida infelicidad, además de una gigantesca deuda ecológica que hipoteca el ambiente que nos rodea y compromete la suerte de las próximas generaciones…

Frente al CFM y a su publicidad engañosa respaldada por los más altos funcionarios de la Nación, reafirmamos, que los bosques y montes nativos biodiversos, son la base de la vida sobre el Planeta y que las plantaciones de árboles no son “bosques”, tal como nos lo dicen, sino que son meros monocultivos de árboles . Los bosques contienen siempre fauna y flora en su seno, pero además son el hábitat natural de campesinos criollos y de pueblos originarios. Sería imposible imaginar el monte, el bosque o la selva sin la presencia de un hombre con arraigo y con una cultura adaptada a las circunstancias del hábitat y con modelos productivos en una escala local. No ocurre lo mismo con los monocultivos de árboles, no importa de qué especie sean. Frente a ellos la vida retrocede, se repliega, lo humano se ausenta y la biodiversidad desaparece. En el monocultivo de árboles, la monotonía de la plantación se nos impone sobre la fiesta de la diversidad en la Naturaleza. Desde estas perspectivas, hablar de recuperar un bosque es mucho más que plantar árboles, cualquier árbol, y en cualquier lugar. En este sentido nos parece penosa y engañosa la ceremonia de respaldo al CFM realizada por la Ministra de Defensa Nilda Garré con algunos soldados plantando un arbolito en un predio militar, y reiteramos que aquí no se trata de plantar árboles, sino del desembarco de los agronegocios forestales sobre las tierras de la sojización. Rechazamos asimismo, el anunciado uso de tierras administradas por las Fuerzas Armadas para el mismo fin. En cambio, proponemos que den ejemplos de defensa de la biodiversidad y de la soberanía alimentaria, empezando por su entorno directo.

En esta etapa de post globalización, de mercados certificados y supuestas sociedades del conocimiento, los espacios dedicados a los maquillajes verdes y las complicidades de variados colores, parecieran ser la nueva regla. En especial, las grandes ONG han devenido gradualmente cómplices de las nuevas políticas diseñadas desde la Responsabilidad Social Empresarial y la Responsabilidad Social Corporativa. Ellas son servidas por un ambientalismo dispuesto a encubrir los nuevos mecanismos del dominio internacional e impedir la toma de conciencia por parte de las poblaciones. En nuestros países, donde la idea de Soberanía parece haber sido borrada de los discursos y de las agendas políticas, existe sin embargo un amplio espacio para instalar temas como los de la soberanía biotecnológica. Se trata en definitiva, de los derechos que reclaman nuestras dirigencias asociadas a las Corporaciones, de disponer de los royalties y patentamientos correspondientes a las nuevas producciones científicas realizadas por encargo y bajo estrategias de ciencia e investigación empresarial, con la finalidad de replicar sobre otros países, el mismo modelo de contaminación y de saqueo que se viene imponiendo en la Argentina.

Tanto nosotros, como GRR, cuanto las redes de organizaciones afines que propiciamos se organicen en defensa del monte, del bosque y de la selva, deberíamos avanzar en el plano del pensamiento para indagar los mecanismos de estos nuevos coloniajes transnacionales, poner en descubierto las nuevas ecuaciones de la subordinación internacional, de sus inaceptables divisiones del trabajo, y develar los mecanismos ideológicos que nos impiden comprender qué es lo que nos sucede. Deberíamos ser capaces de enfrentar y anticipar a los equipos multidisciplinarios de las empresas que van cooptando los discursos, apropiándose y resignificando los conceptos con los que nos manejábamos hasta ayer. Sus usinas de pensamiento no descansan, y han logrado cambiar los desarrollos sustentables ya cooptados a sus discursos, por los de “mecanismos de desarrollos limpios” que equivalen, en definitiva, a una trampa similar. Lo mismo, cuando argumentan que los bosques nativos prístinos ya no existen, que se los puede categorizar ahora, como montes degradados, y que esto les da derecho a las empresas para continuar con el desmonte. Una vez más, se ponen con sus disposiciones por encima de la Naturaleza y en lugar de remediar o recuperar, se proponen tan sólo continuar con la devastación. Pero nosotros, por encima de torpes o engañosos argumentos, disponemos de la tremenda fuerza de la realidad y de la necesidad de recuperar los ecosistemas, verdades que nacen en esa encarnadura atormentada de América Latina, sometida a las reglas impiadosas de la contaminación y del saqueo, a la vez que a nuestra voluntad de sobrevivir.

Frente a los discursos mentirosos debemos redefinir, muy especialmente, el concepto de sustentabilidad, y debemos hacerlo desde la ecología y recordando los cambios climáticos consecuencia de los procesos de contaminación que provoca el Capitalismo globalizado. Si no somos capaces de precisar que la sustentabilidad es siempre ecológica y que debemos separarla absolutamente del concepto de rentabilidad, seremos como tantos otros, que se extravían en discursos que exaltan lo meramente social o las presuntas sustentabilidades económicas y sociales. Estos últimos discursos más tienen que ver con los criterios de rentabilidad y dominio tecnocrático que nos han colocado en la actual situación de extremo riesgo en que vivimos, y en la actualidad, devienen obsoletos y poco tienen que ver con la lucha de los Pueblos por sobrevivir. Esos discursos son perfectamente funcionales a los sistemas de explotación impuestos.

Los más grandes pensadores siempre colocaron en el hombre sus preocupaciones, en cómo afrontar sus desvaríos, sus problemas, su infelicidad o su ignorancia. Hoy el imperio de la ciencia empresarial ahoga la Naturaleza y prescinde del hombre. La pregunta que nos hacemos es: ¿quiénes son los que deciden, quiénes son los prescindibles? El primer mundo lo decide, de hecho…Ellos están generando este modelo de dominación y de negocios, no son co-habitantes del mundo, sino que deciden a gran escala qué es lo que va a ocurrir con el mundo... En un planeta globalizado y regido por las reglas férreas del consumismo, de la industria bélica y de los sistemas extractivos, los que menos consumen, serán inevitablemente los prescindibles, los nuevos condenados de la Tierra...

La Revolución Bio y Nano tecnológica que ahora se nos vende, es la continuación directa de la “Revolución Verde” que aplicó en la agricultura los criterios bélicos, los insumos tóxicos y la mecanización derivadas de las dos grandes guerras mundiales. Esa presunta Revolución verde y su continuación biotecnológica, ha generado hambre, desarraigo e inenarrable miseria en un mundo arrastrado a un proceso de graves y crecientes cambios climáticos y catástrofes ecológicas. Las últimas informaciones refieren a que la cantidad de hambrientos superaron el millar de millones de personas. Y el proceso de expulsión de poblaciones campesinas de sus territorios, continúa acelerándose, y con esos procesos aumenta de modo catastrófico la inseguridad alimentaria. En plena era de agotamiento de los recursos fósiles, es dable suponer que la finalización de la fabulosa fuente de energías que significó y aún significa el petróleo para la humanidad, provocará colapsos difíciles de prever, y que este modelo impuesto de territorios vaciados de sus poblaciones y de enormes megalópolis rodeadas de inmensos conurbanos de miseria y hacinamiento, puede significar una trampa espantosa para una parte importante de la población del planeta, condenada irremisiblemente en estas condiciones, a su desaparición física.

Nuestra experiencia es que a lo largo de los últimos años la Argentina ha desarrollado desde las empresas o desde camarillas enquistadas en los aparatos funcionariales, decisivas Políticas de Estado. Sin embargo, el conocimiento de esas políticas son reservadas tan solo a los entendidos, ni siquiera muchos de los dirigentes encargados de hacerlas cumplir, las conocen, o son conscientes de sus implicancias. Los gobiernos de la Argentina, sometidos a los nuevos dominios corporativos, no pueden transparentar los objetivos que se dan sus dirigencias cómplices, no pueden asumir los fines subalternos que los comprometen y que poco tienen que ver con sus discursos políticos públicos. Aún más todavía, los políticos electos no sólo no dan cuenta a sus bases lo que hacen, sino que ni siquiera permiten que aquellos que los votan en las barriadas populares, conozcan cuáles son las funciones que desarrollan como diputados o como senadores o en cuáles Comisiones lo hacen. En vez de estudiar las múltiples consecuencias, el análisis complejo es sustituido por estudios de impacto ambiental manejados con astucia administrativa, pero irresponsables desde lo social y desde lo ecológico. Similar a los mecanismos de un golpe militar, un sistema de secreto y complicidades, desvirtúa sistemáticamente a la Democracia y permite mantener una vida política controlada y de penumbras en la información necesaria a la interpretación de los hechos, una vida política de baja intensidad de participación en la que, enormes zonas del conocimiento son invisibilizadas o persistentemente silenciadas. Esta forma de la política es un modo de privatización de la política. Es la asfixia tecnocrática que ahoga la vida pública. En el caso del reciente Congreso Forestal Mundial ocurrió exactamente eso. Se reunieron cerca de cinco mil personas de diversos países del mundo, sin que los medios argentinos publicaran sino poquísimas líneas al respecto, y pese al enorme respaldo recibido de las más altas autoridades del Gobierno, el más grande enclave de agronegocios forestales no fue motivo de análisis –y menos aun críticos- por parte de la prensa política. Los medios optaron por las simplificaciones que caracterizan a las relaciones públicas.

En el caso de la próxima Cumbre de las Naciones Unidas en Dinamarca para tratar los protocolos frente al Cambio Climático, ocurre exactamente lo mismo. Las instrucciones públicas del Ministerio de Agricultura a la Cancillería suelen ser suficientemente anodinas y abstractas, tales como las de recomendar una mayor seguridad alimentaria en el mundo, mediante mecanismos de eficiencia productiva, a la vez que asegurar el libre comercio sin mayores impedimentos. Se trata de enmascarar el plan maestro de los intereses corporativos, que consiste en propiciar transgénicos, proponer la siembra directa para el mercado de los bonos de carbono y continuar con el respaldo irrestricto de la Argentina a la Organización Mundial de Comercio.

Nosotros como GRR, apostamos a la pequeña escala, según evidencias favorables, logradas en diferentes partes del mundo y también, por nuestras propias experiencias. Estamos ciertos que solo pequeñas escalas tienen posibilidades de subsistir en un mundo en estado de catástrofe, y además, ser sustentables. Resulta por otra parte evidente que las pequeñas comunidades autosustentables difieren en su capacidad de resiliencia de los grandes conglomerados de gente, dependientes tanto de la energía como de la provisión de alimentos desde zonas alejadas. Proponemos producciones locales y consumo local. Desde esa perspectiva, la única mitigación posible y real, es la de terminar con la dependencia de los grandes mercados y de las grandes distancias.

Mientras tanto, y pese a la evidencia incontrastable de cómo crece el hambre en el mundo y en la propia Argentina, el prolongado circo entre el gobierno y la Mesa de Enlace ha concluido con un final feliz para el sistema impuesto. En la procesión a Luján, todos los protagonistas fraternizaron de manera hipócrita. Esos acuerdos han dado frutos en un nuevo Ministerio ostensiblemente gobernado por los hombres de las empresas granarias y de la agroexportación. Resulta decisivo para el sistema establecido en la Argentina, que la imagen y los discursos políticos encubran el modelo de agronegocios corporativo basado en los sistemas extractivos y de producción de commodities, agrocombustibles y ahora árboles implantados. En ese encubrimiento y en esos simulacros, reside la posibilidad de continuar sirviendo como punta de lanza a las empresas transnacionales en el plano internacional, a la vez que operando como progresistas en el plano interior. Develar esta aparente esquizofrenia que oculta las nuevas sumisiones consentidas por una dirigencia renegada de su tierra y sus orígenes, es parte importante de la lucha que nos hemos propuesto, para recuperar un Proyecto Nacional, en una Argentina con Soberanía Alimentaria y Justicia Social.

GRR Grupo de Reflexión Rural
Primero de Noviembre de 2009
www.grr.org.ar

EDITORIAL DEL DOMINGO PRIMERO DE NOVIEMBRE DE 2009

Estuve días pasados en Alcorta, provincia de Santa Fe, en la misma zona en que, alguna vez nació la Federación Agraria, en los mismos lugares en que en los años veinte del siglo pasado se luchaba por la tierra para el que la ocupa y la trabaja… Ahora, en esos mismos lugares, ya no queda nadie. Todos se han marchado, se han ido para el pueblo o para alguna parte. Todos se han marchado: se ha marchado la gente, se han marchado los pájaros y los bichos del campo… la famosa revolución de las pampas de que nos habla el suplemento rural de Clarín, no ha dejado nada más que un páramo, un inmenso páramo sometido al barbecho químico y a la insolación sin cobertura alguna, un páramo químico con que los sojeros se preparan para la próxima siembra del poroto maldito… Todos se han marchado… y ahora, se va también el suelo. Las nubes de tierra oscurecen el cielo y anticipan el atardecer, cuando aún el sol está alto. Como en tantas otras zonas de la Argentina, en que la tierra cansada de tanto veneno y de tanto desamor, se echa a volar hacia ninguna parte, el suelo se va con el viento, torbellinos de polvo cruzan los campos y sesgan el camino por el que vamos. Es una pesadilla. La Argentina sojera ha entrado en estado de catástrofe real debido a las voladuras de suelo, a los incendios provocados para ganar más tierra para la agricultura o por las sequías extremas que azota a provincias enteras. Localidades como Rufino, centros urbanos como Villa María, buena parte de Córdoba y ahora también de la provincia de San Luis y hasta de Jujuy, arden o se volatilizan. Poblaciones enteras deben emigrar por falta de agua, cuando se secan las vertientes de las que dependen. Mientras al ex Secretario de Agricultura Chepi se lo premia inventándole un cargo de funcionario VIP en el Ministerio de Relaciones Exteriores, el corazón agrícola de la Argentina entra en estado de colapso y deviene zona en acelerado proceso de desertificación. Duró poco la fiesta de las cuatro por cuatro y el lujo de las peatonales pueblerinas donde lucir todo el esplendor de esos vehículos fantásticos e inútiles, duraron poco los excesos prostibularios con menores, poco la embriaguez de las aldeas globales conectadas en forma directa con los centros europeos de la moda… Duraron poco las obras incontables de edificios levantados con ladrillos de soja, la soberbia de las expochacras y la infinita estolidez de los discursos oficiales… Una vez más, debemos recordar el viejo aserto de que la realidad es la única verdad…
Nuestra compañera Stella regresa de un viaje a Rufino y cuando se esfuerza por contarnos lo que vio, se le escapan las lágrimas y solloza. Debemos aguardar a que se calme y comience a desenvolver un relato desgarrador. Los suelos andan por los aires en la zona de Rufino y el aire se torna irrespirable. El sol calcina ese suelo de cenizas y en medio del sojal infinito, se encuentra una escuela abandonada, el techo hundido, las ventanas son apenas ojos vaciados que trastornan. Ella entra en las ruinas, por un lugar donde alguna vez hubo una puerta. Tal vez habrá sido el viento, lo único que se escucha cuando los ecosistemas se desploman, pero cree escuchar los gritos fantasmales de los niños que alguna vez jugaron en las aulas, se sobrecoge, tiembla como una hoja, está pisando una capa espesa de polvo que, tal como todo lo que la rodea recuerda algo parecido al talco. Entre el polvo ceniciento parece haber objetos olvidados, relictos de un tiempo que fue y que parecen haber quedado como si los habitantes se hubiesen ido a la carrera, carpetas y libros por doquier, se agacha y recoge uno, le sacude el polvo, entre sus manos tiene un ejemplar de las propuestas educativas del primer plan quinquenal 1947 – 1952, lo abre y lee: “En realidad el plan quinquenal no es más que el programa de la revolución convertida en acción, ante la fuerza histórica de una necesidad que se mostró en toda su desnudez ante los hombres honrados que hicieron esa revolución. Este plan fue encauzado por las vías naturales de su mejor desarrollo y se constituyó en la mejor movilización de una serie de energías, que dieron cima a una fórmula de emancipación regional y convenciera a todos los hombres, que el país se disponía a salir de los laberintos en ruinas, de las pasadas fórmulas políticas. En el frente externo del país, el plan quinquenal tuvo como objetivo: general, la renovación y reedificación de todo el Estad. En su interior y en el frente interno, se concretó la transformación radical de la estructura legal de la República. Su gran objetivo fue la intensificación del desenvolvimiento económico sobre la base de un programa que reactivó y estimuló la explotación de todo e1 patrimonio argentino. Tuvo este plan quinquenal, como principio sustancial, alcanzar la emancipación económica de la República y de todos sus habitantes”. Ahora es imposible equivocarse, los ecos de las voces infantiles se hacen audibles por encima de sus propios latidos, desde afuera cree poder oír asimismo el vocerío lejano de la Plaza: Qué pasa qué pasa que pasa General / esta lleno de gorilas el gobierno popular… Como un boomerang, la pregunta insolente, se ha vuelto treinta y cinco años después, sobre los mismos que la generaron, y ahora esa pregunta parece condenarlos desde las ruinas de esa pobre escuelita derruida de la zona de Rufino…
Me pregunto, ¿Qué hará el reutemismo ahora en la provincia de Santa Fe, ante el escandaloso desastre de los ecosistemas, cuando en su extremo fanatismo está tratando de disminuir de trescientos a cien, los exiguos metros que por ley separan a las poblaciones de los cultivos de soja que las rodean? ¿Qué hará el gobernador Binner, que en su sojera desmesura, comprometió su investidura en la inauguración del reciente congreso realizado por AAPRESID en Rosario? ¿Qué harán los médicos de la provincia, cuando es público que el director del hospital de Alcorta se ha permitido opinar que el glifosato puede beberse, y que un vaso del brebaje, probablemente no produzca más que un pasajero desarreglo estomacal? Nada, probablemente no hagan nada, nada más que lo que han hecho hasta el momento, continuar con el respaldo absoluto a los agronegocios y mantener las políticas de saqueo sobre esta pobre Argentina devastada por los monocultivos. Está en la naturaleza de cierta casta política dirigencial, operar como fuerzas de ocupación en el propio territorio, o aún peor todavía que si lo fueran, pues si fuésemos ocupados por un ejército extranjero, probablemente nos cuidarían un poco más, al menos para asegurarse la continuidad de los vínculos de explotación colonial. Ahora en cambio, la voracidad de los depredadores, puede arriesgarlo todo, y pone en riesgo el propio hábitat que nos contiene y del que dependemos. Resulta indignante que en Córdoba pueda ser sancionado el que lava su automóvil con agua de la canilla, y no el que provoca incendios y menos aún, los que con una política persistentemente irresponsable hacia el medio ambiente, han provocado la actual situación de catástrofes generalizadas.

Razonabilidad y sentido común parecen propiedades extraviadas en alguno de los vericuetos de nuestra historia patria contemporánea. En una reunión de diplomáticos escucho comentarios hechos por lo bajo, sobre lo difícil que será representar a la Argentina ante la próxima Convención de las Naciones Unidas sobre cambio climático, cuando a pesar de ser país signatario del convenio marco, continuamos basando el tráfico de más de cien millones de toneladas de granos y porotos, en una exclusiva red de transportes movida por combustibles fósiles. El mundo está en plena crisis del petróleo, preocupado por la contaminación y por el calentamiento global, pero el tema parece ajeno al camionero Moyano y a los capitostes de la CGT. Probablemente, no comprenderían ni siquiera de qué estamos hablando… No obstante, obediencia debida de por medio, y dado que esa práctica perversa no terminó con la dictadura militar, sobrarán diplomáticos que, con caras de cemento, expongan durante el mes de diciembre en Copenhague, los éxitos del modelo argentino.

Insistimos pese a ese clima de desesperanza, en conocer las instrucciones que ha dado a Cancillería el Ministerio de Agricultura, área del Estado, ahora conducida explícitamente por las grandes empresas del sector granario, y tan solo obtenemos frases generales, casi expresiones de buenos deseos. Las instrucciones serían algo así como: procurar mayores niveles de seguridad alimentaria en el mundo, que se esfuercen los países por hacer más eficientes sus sistemas agrícolas y que, por último, no se establezcan barreras de ningún tipo que puedan obstaculizar el libre comercio…¿Nos están tomando el pelo o pretenden acaso ocultar las políticas de estado que instrumentan? Consultamos sobre qué significan concretamente esas instrucciones, cómo se traducen en propuestas, en el marco de una situación como la que afrontan las Naciones Unidas frente a los gravísimos cambios climáticos y la necesidad de resolver medidas urgentes. Nos responde el silencio. Pero nosotros sabemos cuál es la respuesta en el país en que más abundan la soja, los corrales de engorde y los conversos. Mayor seguridad alimentaria, en lenguaje oficial argentino, pese a que los hambrientos en el mundo debido a la llamada Revolución Biotecnológica, han superado los mil millones de personas, significa más de los mismo, más transgénicos, mayor escala de agricultura industrial y más corrales de engorde. Mayor eficiencia en la agricultura, significa a su vez, mayor cantidad de insumos: de inoculantes, fertilizantes, herbicidas y en especial más y más siembra directa, ahora con pretendidos beneficios del mercado de los bonos de carbono. Por último, que no existan trabas al libre comercio significa encolumnarse una vez más, decididamente, con la OMC y con las grandes Corporaciones en esta marcha suicida hacia la destrucción lisa y llana del Planeta.

¿Por qué no pueden ser asumidas públicamente nuestras políticas de Estado, por qué no surgen de debates públicos, por qué razón no se construyen mediante consultas y consensos? Es fácil hallar una respuesta. Se oculta lo que no puede asumirse, lo que avergüenza o lo que constituye la traición de un mandato. Ante esa situación, y porque vamos a estar en Copenhague como observadores, persistimos en reclamar conocimiento público de las políticas e instrucciones que llevará la Argentina al encuentro sobre Cambio Climático. Tememos que esas instrucciones sean consecuentes con el nuevo ministerio de agricultura, en que a través del ingeniero Serantes de la empresa Cazenave, se expresarían sin mayores velos, los sectores de la agroindustria, de los acopiadores y exportadores. Las situaciones de colapso ambiental en el campo argentino requieren sin embargo y a contrapelo de estos nombramientos, cambios urgentes, cambios que no pueden esperar. Mientras vastas zonas son arrasadas por la extrema sequía, otras sufren la amenaza de inundaciones con efectos similarmente devastadores. Se calcula que la inundación que, en estos momentos, baja por el Paraná y las recientes lluvias en la zona, provocarán la muerte de un quince por ciento de las reses que los ganaderos refugiaron en las islas por falta de otras tierras para tenerlas y dado que ahora se carece de suficientes lanchones jaulas para rescatarlas y llevarlas a zonas firmes. Ese quince por ciento significan bastante más de cien mil animales. Cien mil animales con cuya carne bien podríamos solucionar en buena medida, el hambre y la desnutrición que aqueja a gran parte de nuestra población. Somos un país pobre y a la vez dispendioso e insensato. Se ha resuelto la asignación por hijo y no podemos dejar de apoyarla. Que los niños reciban esa ayuda sin duda que será justicia. La próxima medida que corresponda será tal vez y dentro de no mucho tiempo, el salario básico de ciudadanía, que también con justicia, debería cobrar todo habitante del suelo argentino por derecho de vivir en este bendito país, un país donde gracias a la creciente sojización, el trabajo pasará a ser cosa del pasado y todos o por lo menos la inmensa mayoría, viviremos alegremente de planes o pensiones, al menos mientras tengamos suelo y lluvia todavía... No es la Argentina que quisiéramos, pero es la que se nos propone en los hechos, si bien no en los discursos. No nos queda por ahora, sino develarla y denunciarla, que es lo que hacemos. Estamos trabajando y ayudando en cada lugar donde se nos propone una alternativa para la producción de alimentos y en verdad son pocos, muy pero muy pocos, los funcionarios que se preocupan por esos temas. Mientras tanto, la vida urbana de los que fueron empujados hacia los cordones de pobreza se hace cada vez más difícil. EDENOR acaba de implementar un aumento de las tarifas del consumo de luz, que podría llegar al cuatrocientos por ciento. Sería bueno que consultáramos al respecto al compañero Pablo Díaz, quien fuera único sobreviviente de la noche de los lápices, protagonista de numerosos homenajes a los compañeros desaparecidos y ahora, como parte de este país tan complejo en que se hace cada vez más difícil destacar conductas personales, uno de los directivos más encumbrados de EDENOR y según nos dicen que él mismo lo cuenta, uno de los principales dueños de la empresa. Seguramente mientras lo escuchemos, podremos escuchar también los ecos lejanos de aquellos voceríos insolentes en la plaza de mayo… pero no serán fantasmas, será simplemente nuestra buena memoria.

jueves 29 de octubre de 2009

La soja transgénica de América del Sur, cerca de obtener bonos de carbono

Javiera Rulli 20 octubre 2009


A medida que la Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU 2009 (COP 15) se acerca, en la cual se debería firmar un nuevo acuerdo para el período después de 2012, está cada vez más claro cómo los agronegocios intentan obtener beneficios del enorme mercado de bonos de carbono.
Bajo el término "Agricultura Conservacionista" , Monsanto y otros aliados de la biotecnología han penetrado en la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) con el fin de obtener bonos de carbono para los agronegocios. Una etiqueta voluntaria para la soja Roundup Ready "responsable" , patrocinada por la World WildLife Fund (WWF), y una recién aprobada metodología de los ”Mecanismos de Desarrollo Limpio” (MDL), son pasos importantes de las corporaciones para acceder a este negocio de tres mil millones de dólares.
Las propuestas de incluir la agricultura en la compensación de carbono se centran en los cambios en las prácticas de cultivo y la reducción de emisiones de metano y óxido nitroso. Todas estas prácticas se incluyen en el concepto de "agricultura conservacionista" , que se basa en tres principios: mínima perturbación del suelo, cobertura permanente del suelo y rotación de cultivos1.
Sin embargo, con el explícito consentimiento de la FAO y la CMNUCC, bajo el concepto de Agricultura Conservacionista se estan incluyendo métodos agrícolas extremadamente diferentes. Con esta etiqueta, una gama de sistemas que van desde la agricultura ecológica hasta la agricultura industrial de siembra directa de los organismos modificados geneticamente (OMG) pueden ser etiquetados como sostenibles y así recibir bonos de carbono.
La siembra directa es una técnica agrícola que no requiere arar o remover la tierra. Durante la siembra, las semillas son literalmente taladradas dentro de la tierra. En general, la siembra directa se considera una práctica de conservación que aumenta los niveles de materia orgánica del suelo y reduce la erosión del suelo, pero en los monocultivos industriales de soja RR- Roundup Ready esta técnica se utiliza en conjunción con prácticas ambientales muy nocivas.
En la práctica, los Bonos de Carbono para Siembra Directa podría significar una masiva ayuda económica para los monocultivos de la soja genéticamente modificada (GM) en América del Sur y del Norte y una promoción de este modelo de agronegocios en otras regiones del hemisferio sur.
El monocultivo de soja GM es un modelo de producción que no es sostenible en modo alguno. En América del Sur, la producción de soja es una de las principales causas de deforestación y cambios de uso del suelo, destrucción de la biodiversidad y de violaciones de los derechos humanos2. Además, estos monocultivos mantienen la industria de carnes, que es también una principal causa del cambio climático. Etiquetar estos modelos de producción agrícola como "sostenibles" sólo porque implican menos trabajo de cultivo (siembra directa) significa caer en la trampa del reduccionismo absurdo y la ceguera.
El informe "Agricultura y Cambio Climático: Problemas Reales, Falsas Soluciones", presentado en junio de 2009 pone de manifiesto las principales propuestas relacionadas con la agricultura en las negociaciones para un acuerdo sobre el clima post-2012. Proporciona un panorama informativo sobre cómo las actuales prácticas y propuestas agrarias para los acuerdos post Kyoto realmente impactan sobre el cambio climático3. Sin embargo, en este artículo nos centraremos específicamente en algunos casos relacionados con los monocultivos de soja.
SOJA GM: CONTROL QUÍMICO DE MALEZAS Y SIEMBRA DIRECTA
En América del Sur 41 millones de hectáreas se están cultivando con soja. En una proporción cada vez mayor de estos cultivos se utilizan semillas modificadas genéticamente Roundup Ready, patentadas por Monsanto. Argentina, Brasil y Paraguay se encuentran en la actualidad entre los siete primeros países con cultivos transgénicos en el mundo4.
Hoy en día, la técnica de siembra directa es el sistema principal para producir soja RR. Esta técnica, combinada con el carácter transgénico de la tolerancia a los herbicidas ha hecho posible ampliar e intensificar la producción mediante la reducción de costes y su extensión a suelos en los que no era posible producir anteriormente.
Para los agronegocios, la combinación de la soja RR y siembra directa es un éxito comercial. Cuando se fumiga con glifosato un monocultivo de soja, todas las plantas mueren excepto la soja transgénica, lo que simplifica considerablemente el trabajo de control de malezas. El desmalezamiento mecánico (con el uso de arado) es sustituido por el desmalezamiento químico. La siembra directa hace indispensable el uso de herbicidas para el deshierbe; en este sentido, por ello el nombre más adecuado sería "Siembra Directa Química”. La combinación de los monocultivos de soja RR y Siembra Directa ha dado lugar a un aumento exponencial del uso de plaguicidas en general y de millones de dólares de beneficios para empresas de semillas y agroquímicos. La escala de producción ha aumentado a monocultivos de miles de hectáreas, con un requisito mínimo de trabajo de sólo 2 personas por 1.000 hectáreas, basando toda la gestión de la fumigación de plaguicidas en máquinas y aviones.
La expansión de los cultivos de soja RR está causando una contaminación masiva debido al uso intensivo de pesticidas. Esto conduce no sólo a la pérdida de biodiversidad, sino que en países como Argentina y Paraguay también las personas están expuestas a vivir en un entorno similar al de una "guerra química". Estudios realizados en Argentina y Paraguay muestran mayores tasas de malformaciones en las zonas de producción de soja5.
EL LOBBY DE AGRONEGOCIOS PARA CLASIFICAR LA SIEMBRA DIRECTA
Según el reciente comunicado del Grupo de Reflexión Rural (GRR) "Bonos de Carbono la Siembra Directa de Soja", la Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa, AAPRESID, planteó, durante un encuentro que tuvo lugar en 2005 entre el Ministro de Medio Ambiente, Atilio Savino, el jefe de la Oficina Argentina de MDL, Hernán Carlino, y los principales representantes de los agronegocios y los productores de soja6, la posibilidad de incluir la siembra directa en el MDL.
AAPRESID es una importante plataforma de los agronegocios y fue fundada en 1998 bajo la supervisión de Monsanto7. Otros miembros son BASF, Syngenta, Bayer, Dow y muchas otras corporaciones8.
No sorprende un lobby de AAPRESID para las subvenciones al clima, ya que actualmente en la Argentina son casi 17 millones de hectáreas las que están cultivadas con soja transgénica utilizando el sistema de la siembra directa, lo que representa el 20% del total de la superficie con siembra directa del mundo. Por lo tanto, Argentina juega un papel clave en el ruedo internacional cuando se trata de cuestiones de biotecnología y agronegocios.
Lorenzatti, coordinador general de AAPRESID, comenzó a desarrollar la idea de la certificación medioambiental basada en los sistemas agrícolas de siembra directa. Desde entonces, AAPRESID ha estado promoviendo intensamente este proyecto en eventos relacionados con la FAO, tales como el Congreso Internacional de Agricultura Conservacionista presentando el "Milagro de la Siembra directa en la Argentina", sin mencionar la soja, los OGM, los pesticidas, ni toda la gama de impactos sociales y medioambientales que el monocultivo de soja ha causado en la región.9 En 2008, bajo la dirección de Lorenzatti, AAPRESID lanzó oficialmente el nuevo programa de Agricultura Certificada (AC), que según ellos se ha diseñado "para mejorar la gestión empresarial y optimizar la eficiencia en el uso los recursos"10. El programa es un protocolo para la Agricultura Certificada (AC), basado en un sistema de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA)11. Este protocolo es el primer paso de una serie de Servicios Medioambientales en los que pueden participar los productores de soja. En este momento este proyecto tiene un enfoque argentino, pero apunta a ser un proveedor servicios globales. A través del etiquetado de AC, AAPRESID está desarrollando una empresa de certificaciones que en el futuro pueda estar capacitada como supervisora nacional para el MDL.
AAPRESID está presionando con fuerza a nivel internacional con su empresa de Agricultura Certificada, como en la conferencia de la UE sobre "Cambio Climático – ¿puede el suelo hacer una diferencia?" . Esta conferencia tuvo lugar en Bruselas en junio de 2008 y fue organizada por el Sr. Stavros Dimas (Comisionado de Medio Ambiente, Comisión Europea) y el Sr. Luc Gnacadja (Secretario Ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificació n)12.
En 2007, Carlino se convirtió en presidente de la Junta Ejecutiva del MDL, hasta el 200813. No olvidó las directrices de AAPRESID, y fue durante la conferencia de la COP 13 en Bali cuando se mencionaron por primera vez los bonos de carbono para las prácticas de siembra directa14. Además, durante su mandato en 2007, se aprobó el primer proyecto de la metodología de MDL a pequeña escala que involucraba a la producción de soja. El proyecto consistió en la inoculación de las semillas de soja con bacterias fijadoras de nitrógeno a fin de disminuir el uso de fertilizantes. El proyecto fue desarrollado por Becker Underwood15. Se dieron entonces los primeros pasos hacia la certificación de los monocultivos de soja.
Inoculación significa insertar artificialmente la bacteria Rizobia dentro de la semilla. Las rizobias son bacterias del suelo que fijan el nitrógeno atmosférico después de ser colocadas dentro de nódulos de las raíces de las leguminosas (Fabaceae). De esto modo, los cultivos de leguminosas enriquecen el suelo después de la cosecha, por lo que cantidades considerables de nitrógeno permanecen en el suelo disponible para futuras siembras. Dado que la soja no es una especie endémica de América del Sur, las semillas tienen que ser tratadas artificialmente con esta bacteria, a fin de fijar el nitrógeno. El nitrógeno es el nutriente que más comúnmente se encuentra en deficiencia en muchos de los suelos en todo el mundo y se suministra normalmente a través de fertilizantes. El uso de fertilizantes, sin embargo, trae consigo serios problemas medioambientales.
También en 2007, Monsanto se unió al Chicago Climate Exchange (CCX), el único programa voluntario jurídicamente vinculante para comerciar con la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en Norteamérica. Según Carbon Trade Watch, esta empresa es una de las más influyentes en el comercio del carbono en todo el mundo. El CCX ha sido desarrollado por 28 grandes empresas, incluyendo Ford, DuPont y BP Amoco16. Monsanto no sólo quiere obtener bonos de carbono entrando al mercado, su objetivo principal es desarrollar "productos que ayuden a los agricultores a llevar a cabo prácticas de cultivo conservacionista y aumentar los rendimientos para satisfacer las necesidades de alimentos y combustible, mientras se mantiene o incluso se mejora el medio ambiente17. "
Con este fin, en 2008 Monsanto estableció una plataforma global de tratamiento de semillas, entrando en acuerdos por separado con Becker Underwood y con Plant Health Care Inc., para el tratamiento de semillas patentadas de maíz, soja y algodón. "Monsanto planea comenzar a ofrecer tratamientos de semillas para la temporada de 2009 y tratar todos los cultivos de soja Roundup Ready con esta bacteria de fijación biológica de nitrógeno. La compañía también está trabajando para obtener una solución para el tratamiento de semillas de su algodón Deltapine y el maíz Smart Stax en los próximos años18.
Ese mismo año en octubre, la FAO y el Centro de Información para Conservación de Tecnología (CTIC por sus sigas en inglés) organizó en EE.UU con el apoyo técnico de la de la CMNUCC, una consulta sobre la Agricultura Conservacionista de Compensación del Carbono. La discusion trató sobre la posibilidad de integrar estas actividades agrícolas en el mercado del carbono. El CTIC es un centro de investigación agrícola cuyo consejo está integrado por miembros de las corporaciones Monsanto, John Deere, The Nature Conservancy (TNC), el Fertilizar Institute, Syngenta y CropLife América1920.
En el informe final de la consulta, escrito por Theodor Friedrich, FAO y Karen Scanlon, CTIC, hay un reconocimiento indirecto a la agricultura industrial de commodities, a pesar de que no hay ninguna mención a la biotecnología. El texto dice asi: "A medida que más y más personas dependen de menos agricultores, es imperativo que cada explotación no sólo contribuya al abastecimiento mundial de alimentos, forrajes, fibras y combustible, sino también a jugar un papel fundamental en la lucha contra el cambio climático". El documento termina con una llamada a "las organizaciones de agricultores, ONGs medioambientales, bancos internacionales de desarrollo y a gobiernos de países, a "movilizar sus recursos con el fin de influir en la CMNUCC a fin de incluir a la agricultura conservacionista como opción viable para la mitigación del cambio climático cualificándola para los mecanismos del mercado de carbono en las negociaciones post-Kioto"21.
En 2008 el Congreso EE.UU. presentó un nuevo Proyecto de Ley de Cambio Climático que es visto como un “desencadenante del próximo impulso en inversiones a fin de elevar mercado al siguiente nivel", según un analista de mercado de carbono. El nuevo Proyecto de Ley de Cambio Climático abre la puerta para las compensaciones de carbono en la agricultura. La nueva ventaja parece ser que el Departamento de Agricultura de EE.UU se convierte en el organismo regulador en lugar de la tradicional Agencia de Protección Ambiental EPA (por sus siglas en inglés)22. Si en la COP 15, la condición de EE.UU. para firmar los acuerdos post 2012 es la inclusión de la agricultura para la compensación del carbono y seguir el modelo estadounidense, este paso significaría un chaleco salvavidas económico para los agronegocios después de la crisis financiera. Como menciona el GRR en su informe, se espera que la "especulación financiera, que actualmente está en crisis tras la debacle de las hipotecas de alto riesgo, se reciclará a través de los Bonos de Carbono y las nuevas oportunidades de mercado que éstas van a ofrecer."
LA PRIMERA METODOLOGÍA DEL MDL - UN REGALO A BECKER Y MONSANTO
En julio de 2009, la CMNUCC finalmente aprobó la primera metodología agrícola para el MDL. Este proyecto elimina el uso de fertilizantes para leguminosas en una rotación de cultivos entre leguminosas y gramíneas. Esta metodología agrícola se remonta a la tecnología de fijación de nitrógeno patentada por Becker. La metodología fue desarrollada por Amson Technology LC, una firma consultora para la sostenibilidad y la reducción gases de efecto invernadero, de Becker Underwood Inc. y Perspectives GmbH, una compañía de Point Carbon, distribuidora de soluciones de calidad para el mercado la reducción de gases de efecto invernadero23. Un borrador de esta metodología demuestra que todo el documento está orientado a la rotación de la soja y maíz, basado en la metodología desarrollada anteriormente en el proyecto Beckers en Brasil. El informe del GRR cuestiona el carácter innovador de esta metodología: "¿Qué es lo que los productores en Argentina de soja modificada genéticamente tendrán que hacer, en un futuro próximo, para complementar sus ganancias, ya enormes, con Bonos de Carbono? Sorprendentemente, no mucho más de lo que han hecho durante los últimos 13 años ... "¿Será la siembra directa la próxima metodología aprobada del MDL?
Un mes después, Monsanto firmó un acuerdo con AAPRESID en Argentina, incorporándose a la AC, el sistema de Agricultura Certificada. Según Bernardo Calvo, presidente de la filial de Monsanto en América Latina, esta medida es parte del Compromiso con el Rendimiento Sustentable de la compañía para el año 2030, donde tienen como objetivo duplicar el rendimiento de la producción y al mismo tiempo reducir el uso de los recursos naturales24.
PLATAFORMAS PARA EL MAQUILLAJE VERDE * NT
La Mesa Redonda de la Soja Responsable (RTRS por sus siglas en inglés) es una coalición de la Industria y grandes organizaciones conservacionistas tal como World Wildlife Fund (WWF), que desde 2004 han trabajado en el desarrollo de una serie de criterios de sostenibilidad para la producción intensiva de soja en América del Sur25. Los criterios de la RTRS no excluyen los OMG, lo cual no es sorprendente ya que Monsanto y Syngenta se unieron a la Mesa Redonda en febrero de 200926. En los últimos años, el WWF también fundó la Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible (RSPO, por sus siglas en inglés), Iniciativa para una Mejor Caña de Azúcar (BSI por sus siglas en inglés) y Mesa Redonda sobre Biocombustibles Sostenibles (RTSB por sus sigas en inglés). El WWF está jugando un papel clave facilitando a las mayores empresas de agronegocios el desempeño de un papel de responsabilidad social y sostenible, maquillando de ”verde” la producción mundial de commodities. Estas iniciativas también están funcionando para distraer, influenciar y debilitar los acuerdos de política internacional. Los críticos del enfoque corporativo de la RTRS están muy extendidos entre los movimientos sociales y organizaciones ecologistas en Sudamérica. Por lo tanto, ninguno de estos grupos participa en la RTRS27.
A principios de 2009, la declaración de Campinas después de la 4ª Conferencia de la RTRS menciona como objetivo principal la reducción de los gases de efecto invernadero (GEI). Los principios y criterios de sostenibilidad incluyen directrices sobre el balance del carbono agrícola, en relación con el uso de combustibles fósiles y la calidad del suelo (teniendo en cuenta la agricultura conservacionista, la rotación de cultivos y fertilización equilibrada) 28. Los principios y criterios de la RTRS han servido como marco para los principios y criterios de la Agricultura Certificada de AAPRESID. AAPRESID es miembro también de la RTRS.
En junio de 2009, en un comunicado de prensa de la Mesa Redonda de la Soja Responsable se menciona por primera vez los bonos de carbono relacionados con la protección de bosques y suelos. "El desafío ahora es encontrar mecanismos para recompensar a los productores que protegen los bosques y el suelo, permitiéndoles la venta de carbono junto con su soja ", dice Jason Clay, un experto en el cultivo de soja quien lidera el trabajo de la WWF con los mercados internacionales. También afirma: “Esta una situación en la que todos ganan. Los bosques y los suelos están protegidos, los productores tienen una fuente adicional de ingresos, y los minoristas y las marcas pueden ahora comprar soja responsable como una manera de reducir su huella de carbono. Los cálculos preliminares sugieren que los productores en zonas forestales pueden obtener más ingresos netos con la venta del carbono que con la soja. Esto cambia fundamentalmente la soja y la convierte en un nuevo tipo de commodity”29. En años anteriores Clay estuvo promoviendo el "Manejo Integrado de Cultivos x rotación del ganado con labranza Cero" en la región amazónica como una manera de reducir la deforestación, pero recientemente Clay cambió y empezó a hablar de los bonos de carbono.
Por último, el lobby de la biotecnología se está preparando para Copenhague, y parece tener una agenda afín con las grandes ONG conservacionistas. En un reciente documento de la asociación lobby de biotecnología estadounidense BIO un sorprendente plan es buscar la colaboración del WWF. Otros puntos son que, en el nuevo tratado climático, los peligros son las cuestiones de propiedad intelectual. Mientras tanto, las ventajas pueden ser la posibilidad de subvenciones y financiación a los proveedores de biotecnología e incentivos gubernamentales para el despliegue internacional de la biotecnología. Como era de esperar, las recomendaciones incluyen la estrecha coordinación con los Estados Unidos y gobiernos internacionales amigos.
Antes de la COP 15 hay mucho más que investigar y revelar acerca de la carrera de los agronegocios para acceder al mercado de los bonos de carbono. Sin embargo, debe iniciarse urgentemente un debate crítico entre organizaciones y movimientos para responder a esta "ofensiva para el cambio climático” de los agronegocios a traves de una estrategia de acción y un mensaje claro, riguroso y de gran alcance. En este momento, las consigna de los movimientos sociales "la agricultura sostenible a pequeña escala enfria la tierra" puede no ser suficiente para contrarrestar el avance masivo de la maquinaria de los agronegocios en la palestra del cambio climático. Es necesario identificar y denunciar grupos de presión corporativos tales como Monsanto y otros lobbies de biotecnología. Pero también es importante destacar y reforzar el rechazo del papel que están jugando en estos procesos con múltiples partes interesadas las grandes organizaciones conservacionistas tales como el WWF, World Wildlife Found y TNC, The Nature Conservancy y la UICN, Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, para impulsar la pretendida ”Responsabilidad Social Corporativa”.
Para más información:
javierarulli@ yahoo.com
www.lasojamata. org
Se agradece el apoyo de Stella Semino – Grupo de Reflexion Rural- Europa. Mas informacion tambien en www.grr.org. ar
Traducción al castellano de Mª Victoria Caminos– Grupo de Reflexion Rural- Europa.
1http://www.fao. org/ag/ca/
2Para más información visite www.lasojamata. org and www.grr.org. ar
3http://www.econexus .info
4James, 2007. Global Status of Commercialized Biotech/GM Crops: 2007. ISAAA
5Para más información visite www.lasojamata. org
6GRR.2009. Bonos de Carbono para la siembra directa de soja. www.grr.org. ar
7www.grr.org. ar
8http://www.aapresid .org.ar/
9 www.fao.org/
10http://www.ac. org.ar
11www.ac.org.ar
12Informe de la conferencia. Climate change – can soil make a difference? Brussels, Thursday 12 June 2008
13http://cdm.unfccc. int
14 Informe del GRR como en 5
15PROJECT DESIGN DOCUMENT FORM (CDM-SSC-PDD) - Version 03. CLEAN DEVELOPMENT MECHANISM. PROJECT DESIGN DOCUMENT FORM (CDM-SSC-PDD) . Version 03 - in effect as of: 22 December 200. http://cdm.unfccc. int/UserManageme nt/FileStorage/ YK33E8WHQMT2I92O 2ZIMONSKS0EOG6
16http://www.carbontr adewatch. org
17http://www.monsanto .com/
18http://seedquest. com
19http://www.conserva tioninformation. org/
20http://www.econexus .info/
21 Managing Soil Carbon to Mitigate Climate Change: A Sound Investment in Ecosystem Services. A Framework for Action Contacts: Theodor Friedrich, Food and Agriculture Organization of the United Nations, Karen Scanlon, Conservation Technology Information Centre.
22http://www.reuters. com/
23http://www.environm entalleader. com
24http://www.monsanto .com.ar/, http://www.monsanto .es
* NT Maquillaje verde o Greenwash es un término usado para describir la práctica de ciertas compañías, al darle un giro a la presentación de sus productos y/o servicios para hacerlos ver como respetuosos del medio ambiente. No obstante, este giro es meramente de forma y no de fondo por lo que se convierte en un uso engañoso de la comercializació n verde. (Nota de la Traductora)
25www.responsiblesoy. org
26 http://www.gmwatch. org/latest- listing/1- news-items/ 10590-monsanto- and-syngenta- join-wwf- on-rtrs?format= pdf
27 Para más información sobre la oposición a la RTRS, visite www.lasojamata and http://www.grr. org.ar/
28www.rtrs.org
29http://eponline. com/
Javiera Rulli
In der Au 13b
8547 Gachnang
Switzerland